
Con orígenes medievales gracias a las pequeñas cofradías que existían, la Semana Santa de Córdoba, tal y como la conocemos, procesionando en la calle con fervor popular, nace en el siglo XVI y pervive hasta hoy en día, sobreviviendo a algunos cambios surgidos a lo largo del tiempo.
En Córdoba hay cofradías que procesionan desde sus inicios, algunas hermandades que han quedado en el camino, y otras que han ido creciendo con el paso de los años.
Todo ello ha contribuido a que la Semana Santa de Córdoba ofrezca un rico patrimonio en forma de tallas, ornamentos y objetos litúrgicos y despierte fuertes sentimientos en quienes la visitan.